En una pelea se reciben y se dan muchos golpes. Uno dá tan fuerte como recibe, y gracias a eso se convierte en una pelea interesante. Pero muchas veces suele pasar que uno no puede golpear mas, por que se cansa, porque el otro pega mas fuerte, porque falta el aire, por infinidad de motivos. Entonces los golpes duelen más que antes, se transpiran, se sangran. Y cuando uno no puede más, tiende a rendirse, a bajar la guardia, y se deja golpear. Yo bajé la guardia en muchisimas ocaciones, no me cubri, y por eso terminé con moretones y lesiones que aún hoy sufro. Pero el error fué mio: desistí. Yo creía que no podía golpear más, que no tenía ningun sentido seguir peleando si al final no podía ganar. Aunque muchas veces me dijeron 'nunca digas no puedo', y yo siempre hice oidos sordos. Nunca escuche ningun consejo, y siempre termino equivocandome. Lo peor es que cuando uno baja la guardia, el otro aprovecha para golpear más fuerte, porque sabe que su contrincante es mas débil. No tiene compasión.
(Por milésima vez) Te pido perdon por haberte golpeado con la guardia baja, no soy de hacer esas cosas. vos mismo dijiste que pasara lo que pasase alguno iba a terminar sufriendo igual. Pero odio que uno de esos seas vos, sos el último que se lo merece. Perdoname por ese golpe, perdoname por todo.
1 comentario:
Vos ya sabes todo lo que pienso, y todo lo que hablamos, te amo.
Publicar un comentario